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Industria de la tecnología, por el camino del crecimiento

El bajo crecimiento de la productividad es una preocupación para los responsables de las grandes empresas de todo el mundo. Un reciente informe de McKinsey calcula que el crecimiento de la productividad en los próximos 50 años tendría que ser 80% más rápido que en el último medio siglo para compensar el envejecimiento de la población y el crecimiento del empleo más lento.

La OCDE destacó la débil inversión -que no ha logrado recuperarse tras la crisis financiera como lo hizo después de las recesiones anteriores- como un lastre en particular sobre la productividad, en su reciente informe "Perspectivas de la Economía".

Sin embargo, es complaciente ver empresas de tecnología contra la tendencia mundial: en los últimos 12 meses el 46% de los negocios ha buscado impulsar la inversión en investigación y desarrollo, en comparación con sólo el 29% de sus homólogos en todos los sectores, de acuerdo con el International Business Report (IBR), nuestro informe trimestral de seguimiento de confianza del mercado medio.

Por supuesto, es particularmente importante la tecnología. Es de vital importancia ofrecer a las empresas las futuras fuentes de ingresos sostenibles; aunque la economía mundial está llena de esqueletos de gigantes de la tecnología -como RIM y Nokia- que no pudieron pensar en el futuro de la curva. Con un ciclo de innovación que se mide en meses, "innovar o morir" es el mantra para toda la industria. Todos los subsectores, desde el software y las telecomunicaciones a móviles y ciencias de la vida, necesitan un enfoque continuo.

Con todas estas ideas flotando alrededor de ella, no es quizás ninguna sorpresa que el 57% de las empresas de tecnología están planeando lanzar un nuevo producto o servicio en los próximos 12 meses, frente un promedio de todo el sector del 35%. Las empresas no deben lanzar productos o servicios, simplemente para mostrar algo nuevo y llamativo; debe haber buena estrategia comercial que sustenta toda la inversión.

Si las empresas quieren evitar costosos gastos, entonces se puede tomar un atajo en la compra de competidores o la compra de su tecnología. Datos de nuestro IBR muestran que algo más de un tercio de las empresas de alta tecnología planean crecer a través de adquisiciones en los próximos tres años, ligeramente por encima de la media de todo el sector, con cerca de la mitad en busca de hacerlo con el fin de recoger las nuevas tecnologías o marcas establecidas. Las empresas también pueden optar por externalizar toda la función de investigación y desarrollo, que hace que sea más fácil para marcar inversión arriba o hacia abajo según sea necesario.

Lo cierto es que la economía mundial podría hacer con más empresas que piensan igual que sus homólogos de alta tecnología. El informe de la OCDE insta a los gobiernos para facilitar la inversión privada mediante la eliminación de las barreras a la competencia en el mercado y la financiación. Y las empresas deben recordar que la ayuda está ahí fuera: por ejemplo, Irlanda ofrece créditos fiscales de hasta el 25% y el mes pasado, también ya lo hace Estados Unidos.

El consejo para los líderes de negocios es simple: hacer investigación y ver qué tipo de ayuda se puede obtener. La inversión es arriesgada, pero quizás no tan arriesgado como la jugada de los competidores al hacer el primer movimiento estratégico.