México exporta más, pero vende a menos mercados: el reto de aprovechar el nuevo acuerdo con Europa

México exporta más, pero vende a menos mercados: el reto de aprovechar el nuevo acuerdo con Europa

• Las expectativas de exportación de las empresas mexicanas crecieron de 56.5% a 58.4%, según el International Business Report (IBR) de Grant Thornton. • Sin embargo, las expectativas de vender a más países disminuyeron de 56.5% a 48.3%.
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Mientras las empresas mexicanas mantienen una visión positiva sobre las exportaciones, una señal menos visible comienza a emerger: cada vez son menos las organizaciones que prevén ampliar el número de mercados donde participan.

De acuerdo con el International Business Report (IBR) de Salles Sainz Grant Thornton, las expectativas de exportación aumentaron de 56.5% a 58.4% entre el primer y segundo trimestre de 2025. Sin embargo, el porcentaje de empresas que espera vender a más países cayó de 56.5% a 48.3% en el mismo periodo.

Esta aparente contradicción refleja uno de los principales desafíos para el sector empresarial mexicano: crecer internacionalmente sin depender excesivamente de un solo mercado.

Actualmente, Estados Unidos continúa siendo el principal destino de crecimiento esperado para las empresas mexicanas y también el principal país priorizado para proveedores y subcontratistas. No obstante, el contexto internacional está obligando a las organizaciones a replantear sus estrategias de expansión ante factores como la incertidumbre geopolítica, las tensiones comerciales, la revisión futura del T-MEC y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.

En este escenario, la reciente modernización del Acuerdo Global entre México y la Unión Europea abre una ventana de oportunidad que muchas empresas aún no están considerando plenamente.

Rafael Rubí, Socio de Salles Sainz Grant Thornton comenta que es conveniente considerar que los beneficios comerciales no esperan a la ratificación del acuerdo por los 27 países europeos —que puede tomar años—, sino que se activarán mucho antes a través del Acuerdo Comercial Interino firmado junto con el acuerdo principal.

La Unión Europea representa uno de los socios económicos más relevantes para México. De acuerdo con la Comisión Europea, el comercio bilateral de bienes entre ambas economías supera los 80 mil millones de euros anuales, mientras que el comercio total de bienes y servicios rebasa los 100 mil millones de euros. Asimismo, la inversión acumulada de empresas europeas en México supera los 200 mil millones de euros, consolidando a la región como una de las principales fuentes de capital extranjero para el país.

Más allá de reducir aranceles, la modernización del acuerdo incorpora temas que serán cada vez más relevantes para las empresas mexicanas, como comercio digital, facilitación aduanera, cadenas de suministro resilientes, sostenibilidad, inversión y servicios.

Lo anterior resulta especialmente relevante considerando que la incertidumbre económica se convirtió en una de las principales preocupaciones para las empresas mexicanas. Según el IBR, este indicador pasó de 42.4% a 56.2% entre el primer y segundo trimestre de 2025, mientras que la percepción de riesgo por disrupciones geopolíticas aumentó de 38% a 48.3%.

En otras palabras, las organizaciones reconocen que el entorno global es más complejo, pero al mismo tiempo siguen identificando oportunidades de crecimiento fuera del mercado nacional.

La pregunta es si las empresas mexicanas cuentan con las capacidades necesarias para aprovecharlas.

Diversificar mercados implica mucho más que identificar nuevos clientes. También requiere fortalecer procesos de cumplimiento regulatorio, gestión de riesgos, trazabilidad de operaciones, adaptación a estándares internacionales y conocimiento de nuevas reglas comerciales.

En la práctica, la diversificación dejó de ser un reto comercial para volverse uno de preparación de datos: solo las empresas capaces de demostrar —con información operativa verificable y trazable— el origen y el cumplimiento de sus operaciones podrán capturar la preferencia arancelaria y sostenerla ante una autoridad, aquí o en Europa.

La experiencia internacional muestra que los países con una mayor diversificación exportadora suelen ser más resilientes frente a cambios económicos o comerciales en mercados específicos. En un contexto donde Estados Unidos continuará siendo un socio estratégico para México, ampliar la presencia en Europa puede convertirse en un mecanismo de mitigación de riesgos y generación de nuevas oportunidades de negocio.

Los datos del IBR sugieren que las empresas mexicanas mantienen una visión favorable sobre el comercio internacional. Sin embargo, también revelan que la expansión hacia nuevos mercados se está desacelerando. La modernización de la relación comercial entre México y la Unión Europea representa una oportunidad para revertir esta tendencia y fortalecer la competitividad internacional de las organizaciones mexicanas durante los próximos años.